El día viernes 10, en Villa Alegría, los estudiantes delegados de Pastoral disfrutaron de una jornada para fortalecer su fraternidad, su espiritualidad de la alegría y del contacto con la
Madre Tierra y su seguimiento de Jesús, Maestro y Sanador.
El espíritu gozoso los invadió desde la espera del bus y se prolongó en la anhelante partida al lugar esperado. Una vez allí, se compartió el almuerzo en medio de una hermosa vegetación típica del Bosque Seco y del hermoso Valle del Medio Chira. Una pequeña incursión hasta el río les permitió contemplar la grandeza de Dios en sus criaturas. Luego, grandes y pequeños disfrutaron de una recreación al aire libre, haciendo vida el mandato paulino de “estén siempre alegres en el Señor”.
Una vez en la sala, las integrantes del Equipo de Pastoral
les tenían preparadas unas dinámicas para continuar con el contento y fomentar la integración. Una profunda película enseñó a estudiantes y profesores que la familia que desea Dios supera los lazos de la carne y de la sangre. Para cerrar la jornada, un momento de oración en base a la diversidad de símbolos de este hermoso paraje natural.
El retorno al colegio estuvo dominado por una sensación común: gratitud por lo vivido.







